
Sobre mí
Nací en Bonao, República Dominicana, y llegué a los Estados Unidos a los doce años. Soy madre de tres hijos, y durante muchos años viví desconectada de mí misma, buscando afuera algo que en realidad siempre estuvo dentro.
Desde muy joven entré en relaciones donde me perdía intentando ser suficiente para otros. Vivía en piloto automático, refugiándome en el alcohol, en la compañía constante de otras personas y en cualquier cosa que me ayudara a evitar estar sola conmigo misma. Cuando estaba sola, no sabía quién era.
La ansiedad se volvió parte de mi vida. Ataques de pánico, una sensación constante de vacío y una desconexión profunda conmigo misma me acompañaron durante años. Aunque crecí católica y buscaba respuestas en la religión, seguía sintiendo que algo dentro de mí estaba perdido.
Hasta que llegó un momento en mi vida en el que todo pareció derrumbarse.
Lo que en ese momento pensé que era un colapso mental fue en realidad el inicio de mi despertar. Ese despertar me llevó a comenzar un proceso profundo de volver hacia adentro. Empecé a cuestionarlo todo: mi vida, mis creencias, el sistema, la religión, mi propósito y mi propia existencia. Fue como una tormenta de preguntas cayendo sobre mí al mismo tiempo.
Una noche, en un momento en el que sentía que la oscuridad me había tragado por completo, donde mi mente no se detenía y pensaba que me estaba volviendo loca, donde incluso llegué a cuestionar para qué yo existía, me encontré con una frase que cambió mi perspectiva.
“No estás teniendo un colapso mental, estás teniendo un momento de claridad.”
Esa frase se convirtió en un ancla para mí.
Desde ese momento comenzó un proceso profundo de volver hacia adentro. Tuve que dejar de correr de mí misma y permitirme sentir. Tuve que aprender a observar mi mente, entender mis pensamientos, reconocer mis emociones y enfrentar patrones que había repetido durante años.
Durante ese despertar también perdí muchas cosas en el plano material y en lo externo. En ese momento fue difícil entenderlo, pero con el tiempo comprendí algo muy importante: mientras perdía cosas afuera, estaba ganando algo mucho más valioso adentro. Gané conexión conmigo misma, sabiduría interna y una abundancia espiritual que nunca antes había experimentado. Fue ahí donde recordé que la verdadera abundancia no está en las cosas, sino en lo que somos por dentro. Porque más vale tener paz, claridad y conexión interior que tener mucho en lo material pero vivir desconectados de nosotros mismos.
Lo que al principio parecía un derrumbe terminó siendo una reconstrucción.
Primero vino la conciencia: aprender a observar lo que pasaba dentro de mí.
Luego la integración: aceptar partes de mí que durante mucho tiempo había rechazado.
Y finalmente la reconexión: recordar quién soy en esencia.
Con el tiempo empecé a sentir una conexión profunda conmigo misma, con la vida y con todo lo que me rodea. Comprendí que nada de lo que realmente somos se pierde... simplemente queda cubierto por capas de experiencias, creencias e identidades.
Durante ese proceso sentí un llamado profundo a acompañar a otras personas en su propio camino de reconexión.
Ese llamado me llevó a estudiar psicología y a continuar formándome en diferentes áreas, incluyendo certificación de:
• Mental Health First Aid
• Respiración Consciente
• Leadership Development Studies – A Humanity Approach
Sin embargo, con el tiempo entendí algo muy importante: la verdadera transformación no ocurre solo desde la teoría.
Hoy utilizo todo lo que he estudiado como puentes de comprensión, pero mi enfoque nace principalmente de mi propia experiencia y del camino que yo misma tuve que recorrer.
De ese proceso nació La Experiencia Inner Light.
La Experiencia Inner Light no es solo un método, es el reflejo del camino que yo misma atravesé para volver a mí.
Un camino basado en tres pilares:
Conciencia. Integración. Reconexión.
Hoy acompaño a personas a través de espacios uno a uno, retos y programas donde exploramos ese mismo proceso de regreso a su esencia.
No se trata de convertirte en alguien nuevo.
Se trata de recordar quién eres más allá de los roles, las máscaras y las historias que has aprendido sobre ti.
Porque antes de todo eso… ya eras.
Hoy camino al lado de otras personas mientras recuerdan su propia luz.
Porque las respuestas no están afuera.
Siempre han estado dentro de ti.
Tu esencia no está perdida.
Solo está esperando ser recordada.
Y la única salida... es hacia adentro.